El pésimo sistema educativo, con sistemas solares mal posicionados, manos con seis dedos y faltas de ortografía en los libros de texto, son el meollo de los resultados tan bajos de la prueba educativa internacional PISA.
México se posicionó en lugar 37 de 38 países evaluados y si, el sistema es el principal culpable, pero la realidad es que no es el único detonante de estas malas calificaciones educativas, pues la realidad es que México siempre (desde otras administraciones), se ha posicionado en los últimos lugares.
Este problema radica también de situaciones como la falta de interés por el fomento a la lectura, la cultura y la educación.
Pero el más preocupante de estos problemas es la pobreza un problema que afecta a más de la mitad de los mexicanos y además el 37% de los niños mexicanos viven en pobreza extrema, lo que complica la educación, desde puntos en los que los niños se ven a la necesidad de trabajar, los largos viajes de kilómetros a pie para llegar a sus aulas, la falta de alimentos (y por ende, de nutrientes necesarios para un mejor aprendizaje), la falta de horas de sueño y muchos etcéteras derivados de la pobreza.
Algunos casos tienen que decidir entre estudiar o buscar trabajo para comer.
Y ni se diga de las condiciones en las que se encuentran las escuelas y es que en México el 97% (lo repito, el 97 por ciento) de las escuelas sufre de alguna carencia para contar con una buena calidad educativa.
Carencias como luz, internet, agua, techo, o una infraestructura adecuada.
Todas estas carencias fueron destapadas con la prueba PISA 2026 y empató con las declaraciones del influencer INSULINI quien expuso la realidad y los problemas para lograr una educación adecuada.

