Aún no es uno ni dos de noviembre pero al Norte de Toluca, los panteones ya visten del amarillo de la flor de cempasúchitl gracias a una de la tradiciones más arraigadas de la comunidad otomí.
Cómo lo marca la tradición, en el marco de la celebración a San Miguel Arcangel, los familiares reciben a los bebés que se adelantaron al otro mundo y que cada 28 y 29 de septiembre regresan, para convivir con sus familiares

«Yo vengo a ver a mis cuatro hijos recién nacidos y a mi esposo, el fue de diabetes… Cómo lo marca la tradición, venimos a visitar a nuestros seres queridos en el día de San Miguel Arcangel, el ángel de los niños», comentó Delia, habitantes de San Cristóbal Huichochitlán.
Cómo Delia, cientos de habitantes acuden a los panteones, principalmente de San Cristóbal Huichochitlán, San Pablo Autopan y San Andrés Cuexcontitlan para recibir a aquellos que se fueron desde temprana edad.
Una tradición otomí que lucha por no ser olvidada y que marca el inicio de la temporada con rumbo al día de muertos.


